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Indicaciones para el tratamiento anticoagulante oral

 
El cuerpo humano tiene un complejo mecanismo llamado coagulación que hace que la sangre se coagule si se produce una herida. En circunstancias normales es lo deseable ya que permite que el cuerpo se cure a sí mismo. Sin embargo, en algunas condiciones clínicas, la coagulación puede producir coágulos de sangre no deseados que puede resultar fatales.

Estas son algunas de las razones más comunes por las que se puede formar un coágulo de sangre y por las que se prescribiría un anticoagulante:

  • Fibrilación auricular (latido cardiaco irregular).
  • Válvulas cardiacas mecánicas o artificiales – pueden causar una reacción a “cuerpo extraño”.
  • Trombosis venosa profunda (TVP) – la sangre se mueve lentamente o se estanca en una vena profunda de un músculo de la pierna o pelvis. (Coágulo de sangre).
  • Ataque al corazón que causa daños al músculo cardiaco.
  • Ictus.

Si se produce un coágulo de sangre (trombo) debido a alguna de las causas anteriores, hay riesgo de que se “desprenda” y se mueva a otra parte del cuerpo donde puede causar un bloqueo y daños adicionales.


Para obtener más información sobre estas enfermedades, descargue nuestro folleto de información que aparece en la columna de la derecha.
 

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Fibrilación auricular (FA)

La FA es un trastorno del ritmo cardiaco frecuente en las personas mayores (afecta casi al 10% de las personas mayores de 80 años). En personas sanas, una frecuencia cardiaca regular de 60 a 100 latidos por minuto es normal, pero los pacientes con FA tienen periodos de frecuencia cardiaca muy baja o muy alta (hasta 175 latidos por minuto).  


En una persona con FA, el corazón late o fibrila rápida e irregularmente en vez de latir eficazmente. Esto provoca síntomas como palpitaciones e insuficiencia respiratoria. También significa que el flujo de sangre en el propio corazón puede volverse lento y hay riesgo de formación de coágulos en las paredes que recubren el corazón, especialmente en la cámara conocida como aurícula. Esto puede causar un ataque al corazón.


Los anticoagulantes aumentan el tiempo que tarda la sangre en coagular y, por lo tanto, reduce el riesgo de formación de coágulos.
 

Sustitución de válvula cardiaca mecánica

La cirugía cardiaca moderna ha transformado la vida de muchas personas que nacieron con las válvulas de corazón dañadas o se dañaron al hacerse mayores. Cuando las válvulas cardiacas están dañadas, el problema es, o bien que la válvula se estrecha, o bien que ya no se cierra completamente.


Ahora pueden ser sustituidas o por una válvula “biológica”, p. ej. una válvula de corazón de cerdo tratado para su uso en humanos o por una válvula mecánica fabricada con un material sintético.


Las válvulas cardiacas mecánicas son más duraderas, aunque hay un mayor riesgo de formación de coágulos. Para reducir el riesgo de coagulación, su médico puede prescribir un anticoagulante oral.


Trombosis venosa profunda y embolia pulmonar

La trombosis venosa profunda (TVP) se produce cuando se forma un coágulo de sangre en una vena. Por lo general se desarrolla en el músculo de la pantorrilla, con menos frecuencia en el muslo y, en ocasiones, en otras venas profundas de su cuerpo.

Algunos de son síntomas comunes de una TVP son:

  • Dolor en la pierna.
  • Enrojecimiento, hinchazón y sensación de tirantez, la piel se nota “tensa”.
  • Dolor.
  • Sin embargo, algunas TVP no presentan ningún síntoma.

Puede haber un mayor riesgo de TVP en las siguientes situaciones:

  • Inmovilidad prolongada, por ejemplo, en viajes largos en los que permanece sentado sin poder estirar las piernas ni moverse.
  • Una enfermedad que limite el movimiento o actividad normal.
  • Operaciones como la cirugía ortopédica o enfermedad que requiere un tratamiento como la quimioterapia.
  • Enfermedades genéticas o hereditarias.
  • Daño venoso existente de una TVP anterior.
  • La píldora anticonceptiva y el tratamiento hormonal sustitutivo.
  • Embarazo.

     

Puede que algunas personas solo se den cuenta de que tienen TVP cuando desarrollan una embolia pulmonar como resultado de un coágulo de sangre en la pierna que se separa y es transportado a los pulmones por el torrente sanguíneo. La embolia pulmonar es una enfermedad muy grave.

Una embolia pulmonar (EP) es un coágulo de sangre en el pulmón que originalmente proviene de vasos sanguíneos más pequeños de la pierna. Un coágulo de una TVP viaja a los pulmones y por los vasos pulmonares hasta que llega a vasos más pequeños donde se aloja. Entonces, el coágulo impide el paso de la sangre a esta zona del pulmón lo que puede dar lugar a un ictus.

Los síntomas más frecuentes pueden ser:

  • Dolor torácico agudo que empeora cuando se respira hondo.
  • Insuficiencia respiratoria.
  • Hipotensión.
  • Transpiración.
  • Ansiedad.

Estos también pueden ser síntomas de otras enfermedades; sin embargo, la embolia pulmonar puede ser mortal, por lo que, si está Vd. Preocupado, busque consejo médico o vaya al servicio de urgencias más cercano.

Las personas que sufren una EP pueden permanecer ingresadas en el hospital durante varios días hasta que le administran su medicación anticoagulante y se estabiliza. Pueden seguir en tratamiento anticoagulante durante seis meses o más.